EL NOMBRE DE EL QUE ES

“No tomarás el nombre de Yahveh tu Dios en vano; porque no dará por inocente Yahveh al que tomare su nombre en vano” se lee en el Éxodo y Deuteronomio. En San Agustín, el catolicismo y luteranismo es el llamado segundo mandamiento, el que sigue tras el que debe ser el más importante de todos: “Amarás a Dios por sobre todas las cosas”. El nombre de Dios debe ser invocado con reverencia. Es el sentido que me parece tener la respuesta que da a Moisés: “Soy el que Soy”. El mismo Dios da la gran norma al no decir: “Soy Dios” sino “Soy el que Soy”´. Pide respeto máximo por su nombre. Seguir leyendo